sábado, 18 de diciembre de 2010

La bacanal de la tristeza


No es quiera escribir
                                   y me salga espuma
                                                                como aquel
es que descubro la tristeza
polizonte perenne en este viaje
                                            a la redonda
donde parecen hechas todas las preguntas
ante un ordenador de alternativa única
quién va a ser
                        a la hora
                                      de  los muros invisibles
huérfanos del antaño privilegio
                                       de la franqueza
a tientas entre el precio
desorientados en el mercado vasto
de versos y zapatos
                                igualmente pop
no es que quiera escribir
la oda al pesimismo
como confundirán los ortodoxos
                                         voluntaristas
no es que quiera disentir
de la confianza emergente
es el espanto
porque los perros en París
                                     ni ladran
el lago de Ginebra está manchado
y las putas, muñecas postmodernas
se venden en vidrieras
                                   en Amsterdam
cuando la guerra en cualquier parte
                                   dejó de ser noticia
ante tanta muerte televisiva
                                          televisable
                                                            teledirigida
en un menú que incluye
                                     sexo virtual

                                 

como civilizado antídoto
                                      contra el SIDA
y todavía hablan por ahi
                                 de libertad poética
No es que quiera escribir
                                      el poema morado
                                                                 de la duda
levantar sospecha en las tribunas
es el derecho al grito
la concurrencia de todas
                                     las preguntas
                                                         desde la bacanal de la tristeza

sábado, 4 de diciembre de 2010

Arte y montaña en Escambray



Cada viaje por el país supone un recorrido por su historia y el macizo central, al sur de la isla tiene una particular que va emergiendo desde el mismo momento en que los artistas participantes en la VI Bienal de montaña suben a los camiones que desde Cumanayagua los llevarían a la Sierrita, Conjunto Artístico Escambray,  Cuatro Vientos, los sitios  de establecerse por unos días  para desde ellos subir o bajara desgranando arte  entre los pobladores del lomerío,  práctica estrenada  a partir de enero de 1959 con el interés de hacer llegar expresiones artísticas a los màs remotos puntos de la geografía nacional.
El  municipio de Cumanayagua realiza un gran esfuerzo para que su exiguo y maltrecho parque de transporte serrano conduzca a la brigada, con un chofer, cuya experiencia compensa el deterioro de las gomas y ciertas partes del camino afectadas por lluvia, que esperan el remozamiento de otros tramos. Es una aventura subir en la noche, sobre todo para los que vienen de la capital y están distantes en sus vidas cotidianas de este paisaje de contrastes que entre las sombras revela  la luna llena.
La urbanización sorprende a los no avisados desde que se muestran las luces de La Sierrita, una pequeña ciudad en las laderas. Luego todo el camino està matizado de girasoles silvestres, edificios, escuelas, focos de luces eléctricas que como estrellas terrenas en la distancia compiten con las del cielo. La llegada a Cuatro Vientos, a 750 metros de altura, considerada la capital de esta parte de la serranía completa el asombro que volverá a sobresaltarse en el primer recorrido mañanero. Banco, correo, teléfono, sala de video, cafetería, un pequeño hotel, mèdico, ambulancia, tienda surtida, un internado escolar, farmacia, consultorio estomatològico. La librería està temporalmente cerrada.  Las ventajas de la ciudad en medio de un paisaje hermoso y un aìre no contaminado.
Juana Manzano, que a diferencia de otros pobladores, creció en estos parajes, ha sido testigo de ese vuelco en la vida de las gentes durante los últimos 50 años, luego de aquella década de la denominada Lucha contra bandidos que signó  la región con tiroteos, emboscadas, muertes heroicas de combatientes revolucionarios, asesinatos viles de alfabetizadores  y campesinos y el éxodo involuntario de miles de lugareños que fueron trasladados a Pinar del Río, en el extremo occidental y se llevaron con ellos costumbres, tradiciones, hábitos de vida serrana sobre los que los artistas indagan para poner a tono sus interpretaciones con  referentes del público que las disfrutarán.
Las escuelas parecen ser el mejor escenario, pues los habitantes de las comunidades están enfrascados en las labores del café, que ahora se paga mejor. Quizás esa ligera bonanza para trabajo arduo ha propiciado la adquisición de los DVD, lo cual supone el visionaje de materiales no siempre culturalmente edificantes y menos interés por lo que fue novedosa sala de video. Tal vez ese suceso de modernidad tecnológica esté también relacionado con la baja adquisiòn de libros que ha provocado un análisis económico del funcionamiento de la librería, pero como en cualquier parte del mundo el audiovisual es el lenguaje de la época.
Por acá estamos acostumbrados a que vengan brigadas de artistas, señala Juana Manzano, quien durante largo tiempo fue Delegada del Poder Popular. Una columna central de la cafetería pintada por la muy reconocida Zaida del Río lo atestigua y la relación fraterna con el Grupo de Teatro Los Elementos que, desde su comunidad cultural El Jobero Verde no sòlo ha auspiciado la Bienal de Montaña, sino que cada año hace incursiones por aquellas cumbres y bajadas donde también realiza funciones el Conjunto Artístico Escambray, parte del Plan Turquino de atención a las zonas montañosas del país; y otras agrupaciones artísticas.
Sin embargo, los serranos como el café maduro siguen goteando hacia abajo, hacia el llano. Es el transporte que escasea, comenta Juana y las preocupaciones por los ajustes. Desmontaron el hospital de Crucecitas, se dice que van a desaparecer consultorios médicos, la escuela de Aguacate ya no existe porque sòlo tenìa 5 alumnos que ahora están en el concentrado y en el llano, donde hay hospitales y policlínicos, las distancias son diferentes pero acá cuando los caminos se emperran con la lluvia, subir  cuatro kilómetros desde Aguacate con un dolor o una herida es asunto serio.
Del “emperramiento” de los caminos conocerían los artistas en la bajada a Charco Azul  luego de la presentación en el internado de Cuatro vientos del recital cuentero para niños y adolescentes de Estudio Teatral La chiche, un joven colectivo de Provincia Habana que con actores, muñecos, un payaso, incluso un zanquero, conforma un espectáculo funcional, con narraciones diversas y útiles por los valores que propugnan y que logra interactuar con efectividad con  los espectadores alumnos del centro.
En la noche se improvisa un espectáculo en la cafetería, en horario posterior a la intocable telenovela, donde el performance de Mikel, con colaboración del Estudio Teatral sobre la captura y venganza de un negro esclavo cimarrón logra captar la atención de los jóvenes que han acudido desafiando el frìo y la llovizna elementos constantes desde la llegada.
En la mañana, avanzando hacia Charco azul, es preciso abandonar el transporte y seguir a pie hasta la comunidad mientras los turistas que se dirigen a la famosa poza del lugar, en impresionantes camiones ante los cuales no hay caminos que se resistan, contemplan el espectáculo de los artistas con sus bártulos chapoteando fango, pero dispuestos a no dejarse vencer por el contratiempo que es habitual para los pobladores pues hace tiempo tienen que subir los 6 u 8 kilómetros hasta Cuatro viento ante la ausencia total de medios de transporte.
En la escuelita de Charco azul los niños vuelven a ser un público agradecido. Son unos quince que disfrutan de televisor, computadora, y otros medios educacionales para su formación y cuentan con una joven médica que también contribuye con el entretenimiento. Los cuenteros del Estudio Teatral  lamentan no poder ser camino hasta Cien rosas, El nicho, Aguacate que eran otros puntos en el programa, porque la lluvia ha continuado poniendo impedimentos. Pero podrán ir hasta Mayarì en la noche aprovechando el tramo de carretera pavimentada con la Hija del agua, un espectáculo estructurado mediante poemas que lamentablemente no satisface a los jóvenes estudiantes porque esperaban ritmo de reggueton, como hubiera podido ocurrir en cualquier centro estudiantil de la isla.
Otros artistas y grupos se presentan en otros sitios: Uri, de la Cruzada teatral de Guantánamo con su unipersonal La luna nueva, Eduardo Almirante con su Homenaje a Chaplin, los colectivos de Elementos y Adoquines, el grupo musical del Conjunto artístico, Teatro Cimarrón. Hay una “movida” cultural, sin dudas, por el municipio montañoso de Cumanayagua, cuyos contratiempos hacen pensar en nuevos enfoques condicionados por las realidades, los modos de vida, intereses  de los montañeses por eso en el coloquio que resume el noble empeño, en el homenaje a Sergio Corrieri, el crítico y director de la Revista
Tablas, Omar Valiño, recordó las investigaciones que precedían a los montajes teatrales del Grupo Escambray, a la validez de esos métodos si no se copian mecánicamente y se asume con rigor los aspectos artísticos, en tanto el crítico Fernando León Jacomino se refería a la importancia del teatro callejero como el que inspiró al de relaciones en Santiago de Cuba y Oriol González, el director de Elementos llamaba a concentrar las múltiples acciones a favor de la cultura en la montaña por una anual màs contundente y abarcadora.
La gran ventaja como señaló Julián, el presidente del Consejo de Artes Escénicas del Ministerio de Cultura es la disposición de muchos artistas de participar en estas aventuras culturales por ese principio quijotesco de amor al arte que tienen lo creadores a pesar de ciertas tendencias economicistas que muestran su oreja peluda cada vez con menos recato y pueden ser tan dañinas como el paternalismo al que hoy se juzga culpable de todos los problemas.
La VI Bienal de Montaña en el macizo  del centro sur de la isla fue en esencia muy útil porque propició reflexionar sobre arte y sociedad,  revalidó la necesidad del teatro como expresión de los intereses populares y ratificó que a mayor complejidad de los problemas sociales el arte tendrá mayores desafíos que enfrentar si quiere mover el alma de las gentes.
 Foto de Elio Miranda.



viernes, 5 de noviembre de 2010

Bloqueo genera bloqueo



Un país constantemente agredido desarrolla síntomas anómalos, sobredimensiona su defensa, se extrema en su autoprotección, de la misma manera que haría cualquiera si el vecino apedreara sus ventanas cada dìa, destruyera las plantas del jardín, envenena al perrito querido de la casa. Tener un enemigo poderoso y voluntario crea tensión y la tensión potencia las pasiones menos edificantes y hasta distorsiona las buenas pasiones sin las cuales no se pueden conseguir los propósitos. ¿ Por què un país 200 veces màs grande que Cuba, como es Estados Unidos, se empeña en destruir el proyecto social  de la isla? Cuba no constituye un peligro militar, ni tampoco un  competidor de mercado como China, pero es un mal ejemplo, porque a pesar de errores, defectos, de extremos que llegan al absurdo como ese desdichado tèrmino de salidas definitivas,  mantiene programas sociales que Estados Unidos ni siquiera se ha propuesto como la cobertura de salud para todos que Obama ha intentando desesperadamente y no ha conseguido, aunque el gobierno estadounidense gasta millones subvencionando a los isleños que llegan, con la Ley de ajuste cubano, los privilegia para estimular el éxodo. Es una pelea inmoral, desigual, como cuando el grandote de la clase o del barrio abusa del màs chico y por elemental sentido de justicia, justicia cristiana incluso, a escala màs esencial humana, nadie minimamente sensible puede estar de acuerdo con la prepotencia del poderoso. Quizás por eso a pesar del desastre del mundo la mayoría de los países apoya la resolución cubana en ONU contra el bloqueo. 187 países volvieron a dar su apoyo a la ínsula este octubre del 2010 y van 19 veces que Cuba sale invicta de esa contienda. No soy de las que justifica con el bloqueo de Estados Unidos las políticas erradas, las ineficiencias, el acomodamiento a lo mal hecho en la isla pero conozco los efectos nefastos de ese reducto de la guerra fría en el país y estoy convencida que en lo profundo de las causales de muchos desmanes criollos està esa agresión perenne de Estados Unidos, porque el bloqueo genera bloqueo.

lunes, 11 de octubre de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

jueves, 30 de septiembre de 2010

Nacimiento de Ada con H



La niña que luego serìa conocida como Hada con H se escapò del vientre de su mamá, sin avisar, antes del tiempo previsto. Habitualmente, las niñas y los niños llegan a lo profundo de su mamá como una semilla, que tarda en florecer nueve meses, pero Hada con H se impacientó.
 En realidad lo que sucede en el vientre de la mamá desde el momento en que aparece la semilla parece cosa de magas o de hadas y lo es aunque como buena magia al fin no se ve a simple vista o porque lo esencial es invisible a los ojos y sòlo se ve con el corazón, tal como sentenció el Pequeño Príncipe.
 La semilla de donde nacen las niñas y los niños hace un largo viaje con otras muchas, muchas, desde dentro del papá, pero como si una varita mágica le hubiera dado particular fuerza, esa única semilla es la que llega a un huevo que tiene la mamá, allá en la gran cueva de la vida  y entra como las otra semillas en la tierra.
 Es como una siembra por eso las niñas y los niños se parecen tanta a las plantas con sus caras como flores y los brazos, como ramas y los pies como raíces, pero como los árboles son pájaros fijados a la tierra también se parecen a los pájaros  y hasta los peces, porque como los peces esa primera cuna en el vientre de la mamá esta hecha con muchos líquidos, un agua especial que los alimenta desde que la semilla, después un largo viaje entra en la mamá.
 Eso lo supo la  niña que serìa conocida como Hada con H cuando la abuela le contó la historia de su nacimiento y el susto que le hizo pasar a todos con su apuro. Porque lo que suele suceder es que cuando la semilla se establece en el vientre de la mamá y se acomoda en esa primera cuna, ese primer nido o casa, demora nueve largos meses en convertirse en una niña o un niño. Es un huevo, casa, cuna, nido lleno de un agua especial para alimentar a la criatura que debe estar lista a los nueve meses.
 Pero esa agua, contenta porque va a hacer un trabajo muy hermoso, de tan feliz que està, quiere jugar y juega a dibujar. Comienza a moverse y juega a que formará un pez o un pajarito hasta que decide que surjan poco a poco, como en un rompecabezas, aprendido de memoria, todos los pedacitos, que juntos, hacen una niña o un niño.
 La que niña que después llamarían Ada con H, aunque parecía estar  muy a gusto en  la bolsa de agua donde crecía, porque los análisis mèdico así  lo demostraban, daba noticias de cierta inquietud. Sentía el corazón de su mamá latir junto con el de ella, la respiración de su mamá y cualquier cosa que pasará a la mamá. Si estaba triste, si estaba alegre. Era un lugar muy cálido, muy agradable, como una piscina hecha a la medida, pero tan justo que no podía estirarse,  porque aquella bolsa de agua y cariño la obligaba a estar encogida, como un saltador o un saltamontes cuando se preparan para el salto y por eso daba vueltas para acá y para allá. Cuando ya llevaba tres meses en lo hondo y  era un bebé en miniatura comenzó a dar síntomas de que también le llegaban lejano, lejanísimo, como cuando se està en  una cueva, los sonidos del exterior, porque la mamá sentía los saltitos en su vientre si la perra Preciosa ladraba mucho cada vez que alguien tocaba a la puerta, o cuando los tambores que tocaba el papá llegaban al punto màs alto o sonaba el silbato del tren anunciando su paso.
  En la casa todos estaban alegres, esperando a la que serìa Hada con H. Preparaban ropitas, cuna, bañadera, sábanas bordadas, coches y hasta un velocípedo. Un gran ajuar que incluía una repisa con libros de cuento y otros para dibujar. En todas las conversaciones salía a relucir como serìa aquel bulto que crecía en la barriga de la mamá. ¿Serìa rubia o morena?,
¿Tan dulce como el padre o tan enérgica como la madre?¿ Le gustarían los cuentos de la abuela o preferiría encaramarse en los árboles, como el abuelo. que tenìa por oficio encaramarse en las altas palmas  para  pedirles el palmiche que engorda a los puerco. Era el gran juego de las adivinanzas para develar un gran misterio que sòlo se puede saber con el pasar del tiempo.
 La madre se relamía de gusto, como la perra Preciosa ante un plato de picadillo, cuando pensaba que en lo màs profundo de ella, dentro de la bolsa maravillosa, la que serìa Hada con H iba creciendo cada día con los latidos de su corazón, con el mismo aìre que ella respiraba, con las frutas que comía  y se cuidaba mucho para que la niña naciera sana, porque antes de que aquel aparato mèdico lo determinara, ella sabía que era una niña.
 Por eso le pedía al papá que no tocara los tambores cerca de ella, a la abuela que no pusiera tan alto el programa donde oía los danzones, aunque fuera muy melodiosa su música.
 Le exigía al hijo mayor que bajara el volumen cuando veía las películas de los huevos que querían ser pollos, de supuestas guerras de galaxias, de anillos extraños de la historia, o de Harry Potter  que lo hacían gritar por las sorpresas en esas aventuras.
 Y le prohibió terminantemente a la perra Preciosa que ladrara detrás del gato o ante la puerta, aunque no pudo convencer a los gorriones de que suspendieran su concierto cada mañana.
Ah, pero a pesar de todos esos cuidados parece que  hasta la niña que crecía dentro de su barriga, llegaban todos aquellos sonidos tentadores y quería averiguar  como el curioso Meñique, de donde salían y una mañana tan pronto los gorriones entonaron su saludo matutino comenzó a moverse tanto y tan rápidamente  que rompió la bolsa acuática y se salió para asombro de la madre que del susto empezó a gritar, contagió a la abuela, a la perra Preciosa, al gato y hasta los gorriones que salieron en bandadas piando. Se armó tal algarabía que vinieron los bomberos, los médicos en una ambulancia y al final no se supo si la niña llorò o rió porque el ruido lo silenció, pero lo que no pudo ser silenciada fue la mirada de la niña que, para nueva sorpresa de todos se movía de un lado a otro como el Gato con botas cuando estaba preocupado.
  La comitiva se encaminó al hospital con bomberos, la abuela, el papá tocando los tambores, la perra Preciosa, el gato, los vecinos y hasta los gorriones que decidieron seguir aquel carnaval repentino. El susto ya se habìa ido volando en un papalote que apareció en el cielo y que rozó la ambulancia con su cola multicolor.
 Después de bañada y vestida por una enfermera que cantaba bajito todo el tiempo, la familia pudo reparar en la criatura, que era tan pequeñita, que cabía en una hoja del perfumado caisimòn como la Almendrita del libro Habìa una vez
-         Pero està muy bien, la chica aseguraron los médicos.
-         Es del tamaño de hada de Pinocho, o de la Campanilla de Peter Pan, sòlo le faltan las alas, dijo arrobada la abuela.

  Lo cierto es que la niña se asemejaba a los liliputienses que encontró Gulliver en sus viajes o al ratoncito Jerry que tantos apuros le hace pasar al gato Tom, pero era tan dulce como las hadas dulces, porque hay hadas malas como la que maldijo a La Bella durmiente.
-         Me gusta ese nombre, exclamó la mama, la llamaremos Ada.
-         Si, pero Ada con H, para que se sepa que esta relacionada con las hadas de las màs lindas historias escritas para los niños desde que el tiempo empezó a ser contado.
Hada con H se fue enterando de esas historias de hadas, gatos con botas, bellas durmientes, gracias a la abuela que se las contaba desde antes que le salieran los dientes, antes de tiempo también, y antes de que caminara por su cuna como si llevara alas en la espalda cuando le salían los dientes.
-         Alabao, decía la abuela como la Cucha, de la televisión, pero esta niña es una bola de apuro.
Y seguía contàdole y contándole. La abuela estaba segura que los cuentos propician la buena salud y motivan a hacer preguntas, como las cosquillas a reír. Pero le llamaba la atención que la niña, seguía como las muñecas, pequeña y hermosa como si alguna hada estuviera haciendo algún conjuro para que Hada con H se fuera a convertir en hada de verdad.
 Hada con H, ajena aquellas preocupaciones de la abuela, continúo su vida como los otros niños. Bajó de la cuna, corría por toda la casa como si tuviera alas, corría detrás de la perra Preciosa y el gato, le echaba pedacitos de pan a los gorriones que pronto inundaron la casa confianzudos, intentaba coger las flores del flamboyán que se asomaba por la ventana  y todo lo preguntaba.
-¿ Por què la perra no puede volar y los gorriones si?
-¿Dónde se esconde el sonido de los tambores de papá?
-         ¿Por donde  entra la música que canta mamá?
La abuela respondía siempre las preguntas y las respuestas eran como cuentos que explicaban todos aquellos misterios que hada con H quería descubrir. Hasta que un día surgió la interrogante que màs difícil fue para la abuela.
Del alero de la ventana cayó un nido de gorriones llenos de huevitos. La niña no permitió  que la perra y el gato lo tocaran.
-Es muy frágil el nido, no lo aprietes, porque en esos huevecitos  están los hijos de los gorriones, dijo la abuela Zoila
Hada con H se quedò callada por un rato y después preguntó:
-         Abuela,¿ de que nido vengo yo?
La abuela comenzó a narrar entonces las peripecias del nacimiento de Hada con H.





jueves, 23 de septiembre de 2010

Generaciòn R

Nosotros, los de entonces,
sòlo querìamos cambiarlo todo
para màs bonito
Prohibir la censura
de llevar amapolas en el pubis
entrar descalzos a la gloria
abrir todas las puertas
para entrar o salir segùn antojo
sin pedir permiso a los burocràtas
que no se van ni se quedan
siempre estàn de viaje
Nosotros, los de entonces
sòlo querìamos un modo diferente
de navegar la vida
con derecho a todas las preguntas
y a buscar juntos las respuestas

martes, 14 de septiembre de 2010

jueves, 12 de agosto de 2010

Definición conceptual

Productividad, querido, es que me ames
Entonces me vuelvo laboriosa
El descubrimiento será beneficioso
Para el progreso del país
Voy a proponerlo a la Asamblea Nacional
Si las gentes se amaran màs
Y se reunieran menos
Ya habríamos salido del subdesarrollo

jueves, 1 de julio de 2010

EROTICA

La aventura original

Amo ese cuerpo de varón
que se levanta y me estremece
ese cuerpo parco y triangular
de oscuro monte enhiesto
donde me poso o encajo
para el salto vital a las cavernas
Amo ese cuerpo de varón
maestro en su simplicidad geométrica
como si fuera una versión sencilla
de mi propio diseño
al centro, sin embargo, diferente
Amo ese falo faro raíz rama
que se deshace después de los relámpagos
y brota en manantiales sorprendentes
Amo esa lluvia espesa, nívea, tangible
que remonta y aniega hondonadas secretas
y torna claridad insospechada
los contornos exactos entre vida y muerte

Amo esa cúpula tradicional y trascendente
en armonía con la diferencia
cuando en un cuerpo de varón me poso, encajo
me estremezco y todo queda así, justo
en su sitio, acomodado, como la aventura original
que inauguró la especie.

domingo, 13 de junio de 2010

Propuesta



La pesadumbre del círculo: socialismo o barbarie

Una mística inconforme con la injusticia del mundo, filósofa atribulada y paradójica, judía francesa apegada al cristianismo, llamada Simone Weil, fue una de las primeras criaturas sensibles a la explotación que profetizó decepcionada, después del entusiasmo inicial, que el socialismo en Rusia fracasaría porque no cambiaba los históricos mecanismos del poder en la sociedad. Justo es acotar que era la primera vez en la Historia que se intentaba construir otro tipo de sociedad, luego de la crucifixión de Jesús por andar hablando mal de los mercaderes, por asegurar que los ricos no irían al reino de los cielos y proponer compartir los panes y los peces.
Se refería sin dudas la Weil a mantener una estructura vertical, como ocurre con todos los sistemas de poder, comenzando por Dios, a quien los seres humanos interpretaron a su imagen y semejanza para justificar la autocracia que suele seducir con mucha facilidad.( A Dios, como al socialismo, lo responsabilizamos con muchos de nuestros avatares, porque ambos nos prometieron el paraíso y los terrícolas simplificamos ese concepto, lo asumimos como un don otorgado y no como una responsabilidad personal.)
La especie a la cual pertenecemos, desde que alcanzó la posición bípeda se inclinó hacia una forma de organizarse donde el màs fuerte era el jefe, el guía, el líder y los restantes sus seguidores, màs tarde sus súbditos, luego sus partidarios, aun en intentos como la famosa república de la antigüedad griega o las actuales repúblicas lidereadas por el dinero. Es decir que la verticalidad en el poder nos viene desde tiempos muy remotos. Se reproduce en la mayoría de las religiones, en la estructura familiar y llega al lenguaje popular en términos acuñados, como los de arriba y los de abajo, olvidando los lados, los laterales, las posibilidades de la horizontalidad que puede abarcar mejor los matices diversos de los seres humanos en todos los òrdenes de la existencia. Así ha sido la historia de la humanidad, pero así no puede ser el socialismo perdurable.
Salvo excepciones, aun la pretendida idílica comunidad primitiva desde el momento en que surgieron, el jefe y el brujo, quienes dirigían la vida material y la espiritual respectivamente, se sentaron las bases de la verticalidad del poder. Creo que la atribulada Simone Weil se habìa percatado de que ese era un problema esencial para la lucha a favor de los oprimidos, a la que ella dedicó lo mejor de si al punto de definir:” Hace tiempo he decidido que, puesto que una posición por encima del bien y el mal es imposible, elegiré siempre, incluso en el caso de la derrota segura, participar en la derrota de los oprimidos y no en la victoria de los opresores.”, principio que comparto absolutamente.
LA POLÉMICA ROSA
Rosa Luxemburgo, pensadora comunista, opacada por sus revolucionarias contradicciones, líder del movimiento obrero, judío alemana de origen polaco, también estuvo preocupada por los mecanismos del poder en la lucha obrera, en el Partido y el joven estado bolchevique.” La vida pública de los países con libertad limitada está tan gobernada por la pobreza, es tan miserable, tan rígida, tan estéril, precisamente porque, al excluirse la democracia, se cierran las fuentes vivas de toda riqueza y progreso espiritual. (...).Toda la masa del pueblo debe participar. De otra manera, el socialismo será decretado desde unos cuantos escritorios oficiales por una docena de intelectuales" (RR, p.210-211).
Rosa se està refiriendo a la imprescindible horizontalidad del poder de la cual carece la democracia burguesa, y que deberá ser el signo distintivo de la democracia socialista, a participación real de las masas, a multiplicidad de liderazgos que permitan la asunción masiva de los ideales del socialismo, arduo y novísimo ejercicio para que los maltratados de la fortuna, los oprimidos de siempre interioricen otro modo de organizarse en la sociedad, crear posibilidades de bienestar, mejorar su vida y la de su familia, porque de eso se trata en esencia la aspiración socialista de fomentar una mirada diferente de los seres humanos hacia la existencia que junta el principio cristiano de compartir los panes y los peces, el hombre nuevo que San Agustín reclamó antes que el Che Guevara lo intentara en si mismo, el mejoramiento humano de José Martì y la necesidad de socializar las formas de producir y de distribuir lo conseguido.
"El control público es absolutamente necesario- aseveraba Rosa Luxemburgo-. De otra manera el intercambio de experiencias no sale del círculo cerrado de los burócratas del nuevo régimen. La corrupción se torna inevitable (palabras de Lenin...). La vida socialista exige una completa transformación espiritual de las masas degradadas por siglos de dominio de la clase burguesa. Los instintos sociales en lugar de los egoístas, la iniciativa de las masas en lugar de la inercia, el idealismo que supera todo sufrimiento, etc. Nadie lo sabe mejor, lo describe de manera más penetrante, lo repite más firmemente que Lenin. Pero está completamente equivocado en los medios que utiliza. Los decretos, la fuerza dictatorial del supervisor de fábrica, los castigos draconianos, el dominio por el terror, todas estas cosas son sólo paliativos. El único camino al renacimiento pasa por la escuela de la misma vida pública, por la democracia y opinión pública más ilimitadas y amplias. Es el terror lo que desmoraliza" (RR, p.211).
Rosa està hablando de otro pedagogía del poder que trascienda los límites estrechos de la verticalidad conocida, que condicione una nueva espiritualidad, pretensión que se ha visto altamente presionada por la lucha enconada contra un enemigo ideológico empeñado en impedir tales propósitos, el enemigo capitalista, claro està, pero también lo que de el hay inconscientemente dentro de las propias filas que intentan derrotarlo.
"Lenin dice que el Estado burgués es un instrumento de opresión de la clase trabajadora, -analiza Rosa-, el Estado socialista, en cambio, de opresión a la burguesía. En cierta medida, dice, es solamente el Estado capitalista puesto cabeza abajo. Esta concepción simplista deja de lado el punto esencial: el gobierno de la clase burguesa no necesita del entrenamiento y la educación política de toda la masa del pueblo, por lo menos no más allá de determinados límites estrechos. Pero para la dictadura proletaria ése es el elemento vital, el aire sin el cual no puede existir" (RR, p.209).
Pero la educación política no puede ser un catecismo que se repite, según se interpreta de las palabras de Rosa, sino un aprendizaje que debe fraguarse, no en la falsa libertad burguesa que deja a millones embrutecidos por la sobre vivencia sin posibles de participación real, sino en la libertad de todos, la que nunca existió en la historia humana.
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto- expresaba Rosa en su texto sobre la Revolución Rusa- La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la "justicia", sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la "libertad" se convierte en un privilegio especial" (RR, p. 209-210) .
Estoy segura que Rosa pensaba en la libertad responsable, la basada en el derecho acordado por la propia sociedad como parte del entrenamiento y la educación política de toda la masa del pueblo que proclamaba y que a su manera el benemérito Benito Juárez sintetizaba en su genial frase: el respeto al derecho ajeno es la paz.
"Cuando se elimina todo esto, ¿qué queda realmente?- se preguntaba la pensadora- En lugar de los organismos representativos surgidos de elecciones populares generales, Lenin y Trostki implantaron los soviet como única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida de los soviet también se deteriorará cada vez más. Sin elecciones generales, sin una irrestricta libertad de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en toda institución pública, se torna una mera apariencia de vida, en la que sólo queda la burocracia como elemento activo. Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y de experiencia ilimitada. Entre ellos, en realidad, dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: no la dictadura del proletariado sino la de un grupo de políticos, es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos (¡la postergación del Congreso de los Soviets de periodos de tres meses a seis!). Sí, podemos ir aun más lejos,; esas condiciones pueden causar inevitablemente una brutalización de la vida pública..." (RR, p.211-212).
Nuevas bases para el mundo
Lamentablemente los hechos, que al decir de Lenin,- quien siempre admiró la agudeza de la revolucionaria-, -son testarudos, le dieron la razón a la polémica Rosa respecto a la Revolución Rusa, aùn, si como se ha dicho, se arrepintió alguna vez de la contundencia con que expresó su angustia por el futuro socialista de Rusia. Sin saberlo, por supuesto, coincidía en sus preocupaciones respecto a la aplicación del poder a partir de las ideas socialistas con José Martì que muy tempranamente avizoró que las veleidades humanas podían contaminar a ese ideal. Cuando Fermín Valdés Domínguez, su amigo íntimo desde la infancia, le escribió desde Cuba acerca de las labores que realizaba a favor del socialismo. El Apóstol le respondió a su hermano del alma de esta forma:
“(...) Una cosa te tengo que celebrar mucho, y es el cariño con que tratas; y tu respeto de hombre, a los cubanos que por ahí buscan sinceramente, con este nombre o aquél, un poco más de orden cordial, y de equilibrio indispensable, en la administración de las cosas de este mundo: Por lo noble se ha de juzgar una aspiración: y no por esta o aquella verruga que le ponga la pasión humana. Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras —el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas— y el de la soberbia y rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados. Unos van, de pedigüeños de la reina, (...) Otros pasan de energúmenos a chambelanes, como aquellos de que cuenta Chateaubriand en sus “Memorias”. Pero en nuestro pueblo no es tanto el riesgo, como en sociedades más iracundas, y de menos claridad natural: explicar será nuestro trabajo, y liso y hondo, como tú lo sabrás hacer: el caso es no comprometer la excelsa justicia por los modos equivocados o excesivos de pedirla. Y siempre con la justicia, tú y yo, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa (...)”. [Véase Martí, José, Obras Completas, t. 3, p. 168].
En 1884, José Martí, escribió, en ocasión de la muerte de Carlos Marx, una crónica que ratifica la identidad con el ideal de justicia de Marx y su interés de asentar el mundo sobre nuevas bases:
“ Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. (...)” [Martí, José, O. C. t. 9, p. 388].
Más adelante señala:
“Karl Marx estudió los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos. Pero anduvo de prisa, y un tanto en la sombra, sin ver que no nacen viables, ni de seno de pueblo en la historia, ni de seno de mujer en el hogar, los hijos que no han tenido gestación natural y laboriosa. Aquí están buenos amigos de Karl Marx, que no fue sólo movedor titánico de las cóleras de los trabajadores europeos, sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas, y en los destinos de los hombres, y hombre comido del ansia de hacer bien. El veía en todo lo que en sí propio llevaba: rebeldía, camino a lo alto, lucha”.[Ibidem].
En realidad Carlos Marx estaba relacionado con ese criterio de gestación natural al que se refiere Martì, pues estaba convencido que el propio desarrollo capitalista llevaría a la aparición del socialismo, pero la Historia demostró que no iba a ser tan fácil a pesar de que la idea del bienestar posible en la comuna, el bien común, el comunismo es casi tan vieja como el ser humano, manifiesta en los filósofos griegos Platón y Zenón de Citio, en los padres de la iglesia cristiana San Ambrosio, San Jerónimo y San Juan Crisóstomo, en el pensador musulmán Mamad Ibn Massarra porque en toda búsqueda de mejoramiento humano aparecen el egoísmo, la concentración de bienes en unos pocos en causa de infelicidad para todos.
“Son los rusos el látigo de la reforma: mas no, no son aún estos hombres impacientes y generosos, manchados de ira,- sentenció Martì- los que han de poner cimiento al mundo nuevo: ellos son la espuela, y vienen a punto, como la voz de la conciencia, que pudiera dormirse: pero el acero del acicate no sirve bien para martillo fundador”. [Ibidem].
Y los testarudos hechos también le dieron la razón a causa, entre otras cosas, como el mismo señalaba a su amigo Fermín Valdés Domínguez, de las verrugas que ponen las pasiones humanas, porque ni el màs obtuso puede negar que el ideal del comunismo, como el de Jesús, para seguir con un ejemplo comprensible para muchos, es el que puede decidir ante la disyuntiva de la especie expresada en la frase de Rosa Luxemburgo: Socialismo o barbarie, porque a eso ha llevado el capitalismo, a la deshumanización, a la injusticia, al desastre, a la barbarie altamente tecnificada, de lo cual estamos enterados por la noticias cotidianas.
No hay estructura socialista ha sentenciado Fray Betto, que produzca por efecto mecánico, personas de índole generosa, abiertas al compartir, si no se adopta una pedagogía capaz de promover permanentemente emulación moral, capaz de hacer del socialismo el nombre político del amor. No es extraño que una serie de pensadores de origen cristiano hayan generado la teología de la liberación, la educación como práctica de la libertad, la pedagogía del oprimido, lo que se ha sistematizado bajo el tèrmino educación popular y tienen en su esencia algo que debe ser consustancial al socialismo: el empoderamiento de todos para sentar las bases nuevas que el mundo necesita, sin soslayar, como afirma Paulo Freire que : el liderazgo revolucionario no puede tomar a los oprimidos del anterior régimen como simples ejecutores de sus determinaciones, como meros activistas a quienes se niegue la reflexión sobre su propia acción, la verdadera revolución- enfatiza-, tiene que establecer el diálogo valeroso con las masas, no puede temer a su expresividad, a su participación efectiva en el poder, no puede dejar de rendirles cuenta, de hablar de sus aciertos de sus errores, de sus equívocos, de sus dificultades. Esos son conceptos expresados en el año 1970, con puntos coincidentes con Simone Weil, Rosa Luxemburgo, José Martì y muchos otros y otras empeñados en la lucha contra la opresión.
Que el intento de establecer el socialismo en Europa fracasara en el Siglo XX obliga a los que seguimos apostando por su validez a no repetir los errores que impidieron su consagración como la màs importante propuesta emancipadora de nuestra civilización. Los errores de su forma, como dijo Martì de la justicia, no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa.

domingo, 9 de mayo de 2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

Ahora




Cambiar cualquier actitud equivale a cambiar la mentalidad, cambiar la mentalidad exige una compresión de los aspectos de la anterior que fueron errados, o adecuados, en otras circunstancias, pero ahora no; y por tanto un esfuerzo de cada cual por saber su parte de rectificación. Cambiar para destruir lo bueno conseguido y no para enmendar lo que no funciona es retroceso, como ocurrió en los países donde el intento de socialismo degeneró en capitalismo salvaje porque el poder de la burocracia corrompió cualquier aire renovador, lo cual se transformó a la larga, en vendaval destructivo.
Quien siga el debate ¡qué al fin¡ el periódico Granma ha hecho público cada viernes tendrá noticias de por donde andan preocupaciones y premuras de cubanas y cubanos que de alguna manera representan tendencias existentes. Por un lado se percibe el temor de medidas que afecten ciertas garantías, por otro, hay quienes piensan que aplicando esta o aquella fórmula será el ábrete sésamo de la abundancia.
En algo coinciden todos, los que publican sus opiniones, los que hablan en cada esquina, los profanos y los especialistas: hay que cambiar para relanzar la economía, para favorece a los que han quedado rezagados después de 20 años de crisis, para reintentar un socialismo que cumpla con el requisito esencial de funcionar no sòlo en lo epopéyico, solidario, enaltecedor, sino en lo mínimo cotidiano de producir lo que se necesita para comer, para transportarse, para tener donde vivir,( lo cual, como se sabe, el capitalismo tampoco ha conseguido para todos, en todos los países, ni siquiera en los que llaman desarrollados).
Y esos cambios deben producirse en medio de una crisis internacional que según algunos especialistas puede desembocar en una tercera guerra mundial o tener sus efectos en el planeta; cuando el antaño enemigo se siente envalentonado por los problemas internos, mientras algunos segmentos de la población han perdido la perspectiva de los límites entre el bien y el mal y le han tomado el gusto a eso de vivir a costa de los otros, en tanto se ha olvidado cuanto cuesta una consulta médica, una revisión del dentista, llevar el perro al veterinario, hacerse una cirugía plástica, el folletito que daban gratis en la Feria del Libro; entre otras cosas, porque no hemos estado obligados a pensar en ello.
Ahora sentimos como un fardo pesado al estado paternalista, después de mucho que fue gozado, y no pocos pretenden cambios que los beneficien sin perder ninguna de las ventajas, incluso la de ser ineficientes antes, durante y después de la crisis de los 90 abajo, arriba y en el medio. Pero tampoco hay que auto flagelarse por ello sino “cambiar todo lo que tenga que ser cambiado” según exigen las circunstancias, que no ofrecen ventajas, pero si posibilidades.
Hace tiempo se rumora que se comienzan a instrumentar medidas realistas para intentar darle un vuelco a la economía, se hablò de supresión de gratuidades, de políticas impositivas.¿ Por què la Mesa redonda, que es el espacio televisivo con màs tiempo y recursos para ello, no ha convertido esos asuntos en temas habituales?. Para explicar las razones, para propiciar el entendimiento de por què es imprescindible tomar esta o aquella medida aunque no nos guste para poder satisfacer después los reclamos de la ciudadanía, para lograr que esos cambios no sean impuestos desde arriba sino consensuados con las gentes que tienen que contribuir a que se produzcan.
A cada rata aparece un artículo o un discurso regañando porque las gentes actúan como pichones con la boca abierta, porque no cumplen con los impuestos, porque piensan màs en sus derechos que en sus deberes, porque existen montones de deformaciones, sin dudas, pero lo primero es reconocer que con la mejor buena voluntad del mundo fueron condicionadas por el modo de gobernar la sociedad en circunstancias màs propicias. Entonces ni los regaños, ni las exhortaciones son recursos para este momento sino la información y el análisis que educa para poder romper el círculo vicioso de que no se trabaja màs y mejor porque el salario no lo amerita y el salario no puede mejorar mientras no se trabaje màs y mejor.
La mala educación
Cada año se ofrecen unas cifras globales de presupuestos por sectores, pero ningún ciudadano vuelve a saber de nada de eso, no sòlo a escala nacional, tampoco de su municipio, de su empresa, de su escuela, de su centro laboral, y si tiene noticias son formales mediante por cientos y eso forma parte de la mala educación económica y de la falta de participación en cómo se están empleando los presupuestos; y cuando se incumplen los pagos por mayor rendimiento, por ejemplo, no se sabe si faltò dinero por los gastos del arreglo del carro del jefe, o las remodelación de su oficina o porque se produjo una rotura imprevista. Es decir no existe ningún control público real, de los beneficiarios del presupuesto sobre su uso.
Tampoco se informa periódicamente cuanto cuesta por consejo popular, municipio, provincia, la campaña contra el mosquito trasmisor del dengue en salarios, fumigación, equipos o cual es el costo de las medidas contra la gripe en personal, atención hospitalaria, medicamentos. Si después de cada consulta médica, análisis, sesiones de rehabilitación cada paciente tuviera un recibo del precio de ese servicio podría tener una idea de cuanto gasta del presupuesto estatal, también si cada recibo de matrícula expresara el costo del curso o cada transportado supiera cuanto significa en petróleo o gasolina el recorrido que hace para ir a su trabajo. Y los recibos, claro està, también debían pasarse a los que usan los medios y recursos estatales, a los que, mientras el transporte público se reduce, nunca les falta gasolina, porque en esto como en tantos òrdenes de la vida hay que acudir a los buenos oficios del ejemplo. Aun estando en una situación crítica no existe la insistencia necesaria en los costos.
Fomentar una cultura económica es base sin dudas de los cambios que en ese terreno deben producirse porque aunque parezca una perogrullada si no hay entendimiento, los propósitos se quedan en consignas, campañas, slogan. Pero no se trata sòlo de una andanada de propaganda y publicidad televisiva y radial, sino, también y además, de análisis en los centros laborales, las escuelas, las granjas. Discrepo de ir aplicando medidas por aquí y por allá negando el derecho que tenemos todos a saber.
Los asuntos relacionados con la propiedad es otro tema a tener en cuenta. No se puede confundir el amor a la tierra, por ejemplo, el sentido de pertenencia, con los demonios de la propiedad privada. Porque una cosa es la propiedad adquirida sobre la base de la explotación y otra muy diferente sobre el principio del trabajo y el sacrificio personal, aunque yo prefiera la colectiva real, la cooperativa como ejercicio saludable de aquel viejo precepto incumplido en el mundo de compartir los panes y los peces.
En este asunto el de la propiedad tienen que existir alternativas, que es una de las carencias que màs daño ha ocasionado. Alternativas según la diversidad de requerimientos para producir o prestar servicio. La empresa estatal puede ser valida para un tipo de cultivo o fábrica, la cooperativa para otros, la conjunción de factores cooperativos y estatales en otros, lo estrictamente individual en algunos casos, individuales con cooperación estatal en otros. Encargos estatales a particulares. Las variantes pueden ser múltiples en función de desatar las fuerzas productivas, de contribuir al progreso, al bienestar particular y al general.
Tampoco tenemos cultura e información sobre las cuestiones impositivas. Parecia que no hacia falta cuando el estado quiso y pudo asumir todos los costos. Fue hermoso cuando se repartieron las tierras, se rebajaron los alquileres, bajaron las tarifas eléctricas, se suprimieron los impuestos, hasta el de pasar por el Túnel, casi todo era gratis y los millones sin nada de pronto lo teníamos todo al alcance, hasta los míticos Varadero y Tropicana. Pero una cosa es formar parte de un sistema económico como el que existía en la campo socialista y otra muy distinta lidiar con el intercambio desigual a escala internacional.
Es imprescindible resolver los problemas económicos, pero evidentemente la solución no està en mantener los métodos que ya probaron su inoperancia. Muchas buenas propuestas se ven afectada por esos vicios. A la entrega de tierras parece habérselo puesto excesivas limitantes para estimular el retorno a un trabajo tan arduo, quizás el temor al enriquecimiento ha influido en ello olvidando que el afán en ese terreno ha conducido a que los mayores enriquecidos sean los corruptos y delincuentes y no los que trabajan realmente y que, por otra parte, existe el recurso legítimo del impuesto por tenencia y por ganancia que debe regular con justeza esos aspectos, con justeza no para desanimar a los interesados.
Con las licencias para el transporte por cuenta propia tampoco hay muchas alternativas. Debería haber posibilidades e impuestos diferenciados para las licencias a tiempo completo, licencias nocturnas, licencias para fines de semana, de manera que todo el que tenga un vehículo pueda legalmente buscar otra entrada, sin renunciar a su labor habitual, según sus posibilidades de tiempo y en función de aligerar el transporte.
Tampoco se ha hecho suficiente énfasis en recurrir a las formas cooperativas que deberían ser por naturaleza las privilegiadas en un sistema que parte de la socialización de los medios de producción y de lo que se produce. Entre los cambios estructurales que requiere el país està justamente reorganizar la producción de manera que los que producen se sientan dueños reales de ella, responsables de la productividad y la eficacia, pero también beneficiarios directos y no simples asalariados.
Realidad y posibilidad
Y la traducción a la realidad de ese concepto implica que para que el conductor de ómnibus lo sienta suyo, cuide su instrumento de trabajo y la recaudación, tiene que recibir un por ciento, tiene que sentir que esa actitud suya repercute en su salario, en el mejoramiento de su vida y la de su familia, además de ser reconocido moralmente por sus resultados. Y no hay que avergonzarse de querer ganar dinero trabajando, porque el dinero desgraciadamente sigue decidiendo un aspecto importante de la existencia, otra asunto es pretender obtenerlo sin trabajar, o contraer la enfermedad de dineritis aguda como garantía falsa de bienestar o felicidad.
Se ha hablado de la supresión de las gratuidades y eso me parece un paso importante para el saneamiento de la economía, pero para que tenga efectividad práctica y moral tiene que funcionar a todas las escalas de la sociedad, desde arriba hasta abajo, como reclaman los ciudadanos. Y no se trata de incurrir en el viejo error del igualitarismo, sino de establecer de manera transparente que toca a cada cual. No tiene ningún significado real que un funcionario gane un salario modesto si las gratificaciones para compensar el sacrificio de su desempeño lo supera con creces. Pero tampoco es bueno para la economía y los buenos oficios de la alabanza que un trabajador vanguardia viva en condiciones precarias, que sus hijos no perciban la utilidad de la virtud de su padre o madre, porque de lo que se trata es dejar bien claro que sòlo el trabajo, los resultados del trabajo pueden producir un mayor bienestar material y esa es una medida ética importantísima.
Entonces eliminar las gratuidades será una medida importante no sòlo para ahora, sino para el futuro, si està vinculada al concepto de que nadie, a ningún nivel, tiene derecho a gastar, ni a vivir por encima de los resultados de su responsabilidad y trabajo, porque ambos, responsabilidad y trabajo tendrán su equivalente en la remuneración que se recibe.


Es un imperativo de la renovación socialista que el estado deje de ser el gran centralizador, juez, parte, programador y ejecutor para ser el regulador, el gran mediador en las contradicciones que siempre van a existir, el defensor de la equidad y la justicia, el que vela por los interese nacionales, la defensa, el orden interior, la educación, la justicia, la salud, como representante del pueblo, elegido por el pueblo para esa función, sobre la base de empoderar a màs, que equivale a responsabilizar a màs, para gobernar mejor.
Si queremos una sociedad que evolucione hacia las mejores y humanas propuestas socialistas, tenemos que pensarla y diseñarla entre todos, para eso es imprescindible asumir que participar no es únicamente responder a convocatorias, sino tener el derecho de intervenir en las transformaciones de la realidad sin creer que los que dirigen, por experiencia o buena voluntad, son los únicos poseedores de lo que conviene a la colectividad. No es que los obreros aprueben el plan de producción que ya està previsto, sino que ellos contribuyan a elaborarlo porque la información no será un privilegio de los directivos sino un conocimiento compartido.
Entender que cada cual es poseedor de saberes que pueden ser útiles a la colectividad, que los conocimientos no son un privilegio de los ilustrados, saber escuchar, comprender que las divergencias son parte de la diversidad, fomentar una cultura del diálogo, discernir que el hecho de que alguien no comparte un criterio, una medida, un proceder no significa que esté en contra del proyecto social que nos preocupa y ocupa, tienen que convertirse en recursos para el mejor funcionamiento de la sociedad. Con ese espíritu se hizo la Revolución pero el crecimiento de la burocracia, el funcionamiento no siempre eficaz de las instituciones, las presiones externas como la agresión constante de Estados Unidos, lo fue menguando y es imperativo retomarlo, reeducarnos con esas miras.
Cuando nos eduquemos sobre esas bases no será un sobresalto que un joven estudiante haga preguntas que demuestren inconformidades, ni que un artista haga declaraciones cuestionando la dinámica gubernamental, ni se acudirá a métodos violatorios de la propia Constitución de la República Socialista que tiene que convertirse en la Biblia de todos, ni tendremos que prescindir de músicos valiosísimos porque sus canciones y sus opiniones alarman a alguien que no se alarma por la cantidad de música superficial y vana, sin valores artísticos, que se difunde por los medios estatales, no tendremos màs quinquenios ni decenios grises, ni tantas torpezas de burócratas perseguidores de cualquier nacimiento, como diría el filósofo Silvio Rodríguez.
El socialismo cubano tiene que llevar a la práctica esa pedagogía. Después de cincuenta años de experiencias, de desaciertos, pero también de aciertos que lo han mantenido como ejemplo de resistencia y han servido para inspirar a millones de desposeídos del planeta es el que està en mejores condiciones de producir las transformaciones socialistas de mayor profundidad que en otros países latinoamericanos enfrascado en el mismo empeño encuentran oposiciones de gran fuerza.
En Cuba la decisoria mayoría apuesta por el socialismo, que ha creado además el capital humano para su mejoramiento. No se puede olvidar que en todas las generaciones surgen líderes, héroes, pensadores, sabios, iluminados, pero hay que darles las oportunidad de hacerse visibles y esa posibilidad la ofrecerá una concepción renovadora de gobierno socialista, que sé que existe aunque no se manifieste abiertamente como necesitamos. A pesar de la complejidad de la situación que no se puede desconocer, las condiciones exigen levantar ancla de los esquemas inoperantes y retardadores y navegar con las velas de la inteligencia colectiva desplegadas,







domingo, 4 de abril de 2010

Arte poética




Ahora sé lo que tengo de artista
la angustia
la rebeldía ante la tarea arbitraria
de la muerte
mientras busco
desde mi humilde rincón sideral
las preguntas correctas
ya me cansé de las respuestas
al menos
las que ofrecen los monjes
cuando el mundo es una catedral
con todos los iconos desechos
y mi mejor enemiga anda
redondeando la paradoja en el oriente.

Ya no me duele que la “chusma diligente”
impida el viaje a las columnas del tiempo
ahora sé lo que tengo de artista
y el descubrimiento trasciende
la sórdida envidia de los fracasados
puedo, desde mi balcón asomarme al
universo
y perdonar a los pequeños animales
pretenciosos
mientras la inmortalidad ríe en una partícula
de polvo.

lunes, 15 de marzo de 2010

MUNDO


Mi padre se convirtió
en sabio
acumulando tardes
aprendió a domesticar
los colibríes
y a saludar las amapolas
para alegrar mi envejecer
con sus ancianos cuentos
de otro mundo
cuando cortaba caña
medialuna
con ocho años
o enyugaba los bueyes
para encontrar el agua lejos
como un paseo entre tomeguines
mientras su madre pastoreaba
las horas y los muchachos
y el padre alistaba los gallos de pelea.

Todo era más apacible
me comenta
hasta la violencia
el horror daba horror
por inusitado.

No es que fuera mejor
me rectifica
bajo farol de keroseno
y sin televisión
estábamos más solos
apresados en sombras
sueños, desvaríos
que persisten
aclara pícaro.

El mundo se
ha vuelto viejo
como yo, dice
pero no sabio.

lunes, 22 de febrero de 2010

El refuerzo de la primavera.



La lluvia fue prodiga aquel marzo de l957 en la Sierra Maestra. Luego de la primera reunión nacional del Movimiento 26 de julio el l7 de febrero, Fidel decidió esperar el refuerzo prometido por Frank País para el 5 de marzo y mientras llegaba aquel día seguir profundizando en el conocimiento de la zona y en las relaciones con los campesinos.
En Santiago de Cuba Frank y sus colaboradores trabajaban con gran celeridad para cumplir el compromiso. En realidad no era mucho el tiempo disponible para seleccionar los cincuenta hombres que integrarían el destacamento y los pertrechos necesarios para que fueran mas útiles al núcleo guerrillero en la montaña. En varias casas de la ciudad y en la finca de Juan José Otero, próxima a Boniato, estaban guardas las armas conseguidos, algunas recuperadas de la acción del 30 de noviembre. Era necesario ir trasladándolas para Manzanillo y a la par seleccionar los combatientes, hacer los uniformes, conseguir mochilas, hamacas.
Celia Sánchez, al mismo tiempo, estaba realizando similar labor en todo el territorio aledaño al Golfo de Guacanayabo mientras buscaba las casas y los lugares posibles para acoger al grupo y luego conducirlo donde Fidel. En ese momento corría particular riesgo como la persona mas buscada por los agentes de Batista a quienes había sorprendido la información del The New York Time sobre la supervivencia de Fidel y su guerrilla, fruto del trabajo del periodista Herbert Matthews.
Al regreso del primer encuentro con Fidel, Celia halla poca alternativas donde esconderse en Manzanillo y buscando distanciarse un poco de la ciudad va a refugiarse a la casa de Rene Llopiz, entonces administrador de la finca La Rosalía, distante unos diez kilómetros del centro urbano, aunque próxima a la carretera de Bayamo y a la cárcel de la localidad. En medio de la tensión constante por la persecución de que es objeto, de las dificultades que ha encontrado para hallar sitio donde proteger a los combatientes que vendrían, Celia descubre en las cercanías de la vivienda de Llopiz un abundante cayo de marabú que hará historia.
El MARABUZAL
Debió haber pronunciado un eureka de alivio al ver a aquel marabuzal que por su altura y ubicación ofrecía todas las condiciones indispensables para un campamento clandestino. De inmediato comenzó, con la ayuda de la familia Llopiz, a desbrozar la parte baja de aquel bosque espinoso, para convertirlo en una especie de cueva verde y aviso a Frank del hallazgo para que comenzara a enviar a los combatientes.
Los primeros en llegar, recibidos por Felipe Guerra Matos, son Jorge Sotus y Alberto Vázquez, quienes se unen a la labor de acondicionamiento del marabuzal en compañía de José Lupiañez que se incorpora después.
Con la llegada de marzo se intensifica la presencia de los grupos seleccionados. Son traídos desde Santiago por Vilma Espìn, Haydee Santamaría, Asela de los Santos y Marta Correa, entre otros combatientes, aprovechando sobre todo la fuerza femenina del movimiento. Es la casa de Felipe Guerra Matos el sitio de llegada. De ahí parten para la finca La Rosalía, donde los espera Celia para vacunarlos, si no lo han hecho todavía, y explicarles las duras condiciones en que tendrán que vivir hasta la hora de la partida. Ella trata de amainar el rigor de las precarias condiciones de vida, prodigando afecto, medicinas, tratando de suavizar las tensiones que se crearon en algunos momentos entre el grupo de jóvenes que duermen en el suelo, a quienes hay que traerles la comida y el agua diariamente de la casa de Llopiz, deben hablar en susurros para no ser descubiertos y no salir del cerco protector del marabú.
Frank, por su parte fue hasta Guantánamo a buscar armas del movimiento y luego de camuflarlas debajo de naranjas en el camión de Otero, sale acompañado por Bebo Hidalgo. Le sirve de escolta un carro con Vilma Espìn y Asela de los Santos. Corriendo grandes riesgos llegan hasta La Rosalía. Frank se queda en el marabuzal para organizar las escuadras. A pesar de que ha sido imposible tener listo el refuerzo para el 5 de marzo, Frank se esmera en preparar el grupo y asegurarse de que el traslado de armas y hombres será posible en los próximos días.
En tanto Fidel comienza a acercarse a la loma de Caracas,donde deben incorporarse los nuevos guerrilleros, y el Che, después de una fuerte batida del asma, avanza hacia la finca de Epifanio Díaz, donde debe recibirlos. Hay impaciencia en las lomas en la medida que los días transcurren y se acrecienta cuando escuchan por radio que Frank esta preso. Raúl Castro consigna en su diario: el mas valioso elemento de acción y organizador con que cuenta el Movimiento. Si sus captores supieran bien lo que representa para nosotros, no dudarían en eliminarlo.
Otra noticia aciaga llega el 13 de marzo. El asalto al Palacio Presidencial ha fracasado y José Antonio Echevarria, el carismático y corajudo presidente de la FEU ha sido asesinado en las inmediaciones de la Universidad. Ese mismo día se encuentran con el Che en la finca de Epifanio Díaz Felipe Guerra Matos y Jorge Sotus para coordinar la llegada definitiva del refuerzo.
No es hasta el viernes 15 que comienzan a desplazarse las escuadras del marabuzal hacia la montaña. Haydee Santamaría y Armando Hart han venido de Santiago para darle la despedida. Después de esperar un camión durante todo el día, optan por pedir otro prestado a un vecino. Celia tiene que acudir a la vertiente mas enérgica de su carácter para imponer al dueño el uso del vehículo, aunque ya ha llegado el otro.
Llueve también en el llano esa noche que preludia la primavera. Ha sido necesario abrir un camino con un buldózer. Los nuevos guerrilleros reciben un buen bautismo de agua y fango que pondrán en peligro la travesía por rutas colaterales. Se atascan los vehículos. Es necesario bajarse y empujarlos para continuar la marcha mientras no cesa de llover. Y bajo la pertinaz llovizna alcanzan el monte donde es necesario continuar a pie.
El sábado 16 de marzo el Che describe la llegada en su diario: Quedamos en estado de duerme vela hasta las 3 de la mañana en que llego la gente muy cansada, empezando por Sotus, que ya no daba mas. Venia con ellos Pedro Soto, el que fuera nuestro compañero del Granma. La gente cayo muerta.
Mucho tendría que caminar el refuerzo todavía hasta encontrarse con Fidel el 24 de marzo. Celia había tenido que renunciar a sus ansias de acompañarlos. Las instrucciones eran permanecer en Manzanillo. Otros periodistas norteamericanos querían subir a entrevistar a Fidel pero ella, Frank y los restantes miembros de la dirección del movimiento habían cumplido su compromiso de reforzar con la primavera las huestes rebeldes en la Sierra Maestra,

lunes, 1 de febrero de 2010

Su excelencia y el vendedor



- ¿Por qué no dormimos juntos para saberlo ? -dijo la Embajadora en el mismo tono que le comentaba habitualmente lo difícil que era vivir en París, a pesar de que París le encantaba.

Jean creyó haber entendido mal. Seguramente era uno de esos tantos equívocos que había creado entre ellos la diferencia de idiomas. Bajó los ojos, atribulado por el desconcierto. Necesitaba ganar tiempo. Discernir rápidamente si era una propuesta o un error y evitar que la demora al responder pudiera herir la sensibilidad de su Excelencia.
Son una merde las mujeres, se dijo a manera de consuelo, antes de intentar recordad cómo habían llegado a aquel equìvoco।


- Madam, conozco un sitio donde puede comprar unos cómodos zapatos para caminar en el bosque। Perdóneme, entiendo muy mal el francés। Puede hablar lentamente। Le señalé los pies descalzos। Acudí al lenguaje de los gestos. Me gusta el roce de la hierba. Es bueno. ¿Le gustan los caballos, Madam? Sería magnífico pasear a caballo? Le dibujé un caballo. ¡Oh, sí, me encantan! Puedo mostrarle el mejor sitio para comprarlos. Me gustan los caballos, señor, pero prefiero caminar. Necesito bajar de peso. Pero, Madam, tengo la mejor fórmula para resolver ese asunto. Dibujé un gimnasio con todos los equipos y a alguien parecido a Madam usándolos. Caminar es muy buen ejercicio. Mi deteriorada columna impide usar todo eso. Entonces, Madam, usted podría comprar las pastillas para adelgazar. Dibujé los frascos y las etiquetas con los nombres de los medicamentos. ¿Por qué habría de tomar medicamentos para algo que puedo resolver caminando por el bosque? Porque es más rápido, Madam. No estoy apurada. Ya corrí bastantes. Entonces, usted no vive en París. Dibujé París. En París el tiempo no alcanza para ganar la plata que se necesita para disfrutar París. Dibujé París con un signo de pesos. Lleno de flores, de carros, de escenarios espectaculares y otro París sin signo de peso, mustio y sin atractivo. Dibújeme una oveja. No entendí. Perdón, dibuje el bosque. No soy pintor, Madam. Dibuje el bosque, por favor. ¿Qué quiere? El estanque. Lo dibujé. Los árboles. Los dibujé. El banco donde estamos sentados. Lo dibujé. El pájaro sobre la rama. Lo dibujé. El sol en el agua. Lo dibujé. Fantástico, señor. Cierto, era un paisaje. Nunca había dibujado un paisaje. Color, señor. Sí, faltaba color. Usted sabe, señor, dónde se pueden comprar colores para pintar. Seguro. Yo sé dónde se puede comprar cualquier cosa.
Estábamos en el parque Marly le Roi. Un sábado de agosto. Por la tarde. Todo andaba mal para mí. Camille me había pedido el divorcio, los negocios iban disminuyendo. Me fui para el parque, como siempre hago en mis días difíciles. Y allí estaba ella con sus pies descalzos y la sonrisa apretada en los labios. Sin zapatos, un poco gorda. Me fui asombrado y contento de mi primer dibujo de paisaje. Había aprendido a dibujar para mostrar mejor el producto que ofrecía y para hacerme entender por los que no hablan mi idioma. Pero nunca nadie me había pedido que dibujara otra cosa. El sábado siguiente acudí al parque nuevamente. Ella estaba sentada en el mismo banco donde habíamos conversado. Sacó una caja de colores y una cartulina y yo comencé a estudiar un paisaje que ya no era exactamente igual al de la semana anterior. Así, sábado tras sábado, le fui tomando el pulso a aquel otoño. En las cartulinas que pintaba aparecía más amarillo, menos verde y de sábado en sábado, el desnudo despacio de los árboles. Ella no hizo nunca las preguntas de los desconocidos. Ni yo tampoco. En mala hora se me ocurrió contarle a Pierre mis sesiones de pintura en el bosque.

viernes, 29 de enero de 2010

Prohibido quejarse



(Cuento finalista entre 2000 obras en el Concurso Todos somos diferentes de España)

La abuela Zoila ha regañado a su hija Alba, la mamá de Hada con H, quien lo ha escuchado todo sin querer cuando entraba sigilosamente con Flaquito bajo el brazo para evitar una pelea màs.
Desde que Volandera le dejó a Flaquito para que aprendiera a ocuparse de alguien màs pequeño y endeble, para que aprendiera a tener responsabilidad, una especie de gimnasia sentimental contra el egoísmo, Alba culpa al pobre perrito de todos los problemas que dice sufrir y se enfurece cada vez que lo ve aunque Flaquito es una miniatura que cabe en una caja de zapatos y con un bocado de cualquier cosa se da por satisfecho y mueve su minúscula colita agradecido.
Alba se queja constantemente de todo, de que si falta esto o lo otro, de que si no alcanza aquello, de que si le duele aquí y allá aunque el mèdico ha dicho que no tiene nada para esos dolores. Hada con H extraña sus caricias y sus besos de otros tiempos, los juegos en el parque, las caminatas por la ciudad buscando rincones misteriosos. Y quiere saber cual es la causa verdadera de la neurastenia de su mamá, que es como ha calificado el papá aquel estado de molestia perenne aunque se justifique con el perrito Flaquito del cual se ocupa la abuela cuando Hada con H anda para la escuela, al grupo de los grandes porque ha comenzado el quinto grado.
Hada con H pasó todas las vacaciones de verano deseando que comenzara el curso escolar para librarse de la atmósfera desagradable de la casa. Y menos mal que aparecieron Volandera y Flaquito con consejos y cariño, pero aunque ella ha tratado de ejercitar la gimnasia de los sentimientos, que como todas las cosas necesitan ser entrenados para que se desarrollen, según Volandera, la mamá sigue igual, bueno, igual no porque empeoró con la llegada de Flaquito.
La abuela Zoila, desde su máquina de coser que no se detiene, todos los días dice algo para tratar de calmar a Alba, pero parece que decidió intentar poner remedio, coto, límite a ese estado de insatisfacción perenne que padece la mamá.
Hada con H ha escuchado la reprimenda con pena, pero esperanzada sobre todo en que Flaquito no será expulsado que es la amenaza sobrecogedora cada dìa. La abuela Zoila ha hablado con dulzura, pero con firmeza.
Le estás haciendo daño a la niña,- ha dicho-.¿ Cuáles serán las ideas y sentimientos de una criatura que sòlo escucha injurias contra la existencia? Mientras màs te quejes, màs te hundirás en el pozo sin fondo de la desesperación. Mientras màs miedo tengas a enfrentar las cosas peor te sentirás. No sé que ha sucedido con muchas gentes de ahora, que no le saben ver el costado bueno a la vida , ni han aprendido que es un cachumbambé.
Lo que estaba diciendo la abuela le recordaba las palabras de Volandera y comienza a imaginar una conexión secreta entre la abuela y esa hada viejita que dice saber màs de la vida por haberla vivido que por se r hada lo que le permitió comprender la magia al alcance de la mano.
- Pero, mamá,¿ tú crees que esto es vida? ¿Sin saber que va a suceder mañana? Esa angustia por Hada, que no crece, ¿y si se queda enana?
Hada con H detiene la respiración, ¿así que ese es el problema que tiene tan irritada, preocupada, inconforme a su mamá, el tamaño que alcanzará?
-Tu no te das cuenta, mamá,- vuelve a hablar Alba-,que esa niña ya tiene diez años, y no se le notan ni rastro de desarrollo femenino, y mira que su talla no se mueve, està en la misma desde los ocho. Y todos en la familia somos normales.
Hada con H està a punto de saltar y decirle que contrariamente a lo que piensa, a ella le hace ilusión ser mínima como las hadas y los colibríes. Pero detiene el parloteo de sus pensamientos para escuchar a la abuela.
- El tamaño de las personas no determina, ni su inteligencia, ni su sensibilidad, ni su felicidad. . Yo la veo muy bien, muy saludable, pero tú la puedes enfermar.
- Pero mamá, mira que perro escogió, una migaja de perro, y que peces le gustan los chirriquiticos y todavía usa el balancito primero, tú te imaginas lo que es tener una hija enana, que todos la miren extrañados y se burlen.
¡Pobre mamá¡, piensa Hada con H, si ella viera como sube la soga en las clases de educación física, como responde a las preguntas de las maestras y como ayuda a hacer las tareas inconclusas de aquellos que no la pudieron hacer, sabría que nadie se burla de ella y cuando le dicen Meñique, Almendrita, Liliputiense lo dicen con cariño y cuando alguien pretende ofenderla, Olo, que parece una estatua africana de ébano no lo permite, porque para él ella es su colibrí, su bijirita, su chinchila, cualquier ave pequeña, aunque se lo diga en un susurro para que los otros no se enteren.
-Ella siempre fue pequeña, como un hada, una violeta, un grano de pimienta, un caramelo, una gota de lluvia, una ciruela.¿ No te has fijado Alba de cuantas cosas pequeñas, hermosas y necesarias està hecha la vida- pregunta la abuela Zoila.
Hada con H no lo habìa pensado siquiera, pero ahora que la abuela lo ha dicho se alegra del descubrimiento y una vez màs comienza a preguntarse cuál será la medida de lo normal cuando todo a su alrededor es de diferentes tamaños.

sábado, 23 de enero de 2010

VARIACIONES SOBRE EL MISMO TEMA




No voy a decir que lo amaba desesperadamente, aunque me hubiera gustado que esa fuera la razón. En la medida que me adentro en los 40 me cuesta un mayor esfuerzo cerrar los oídos a los malvados alertas de la experiencia. Es pura perversión que esa voz secreta te advierta constantemente lo que puede suceder. Está claro que una sabe que ni el más fuerte brebaje, de esos que incluyen vellos de pubis y fragancias de ultradentro, puede evitar el ciclo fatal del amor. Aparece como tormenta luminosa que todo lo vuelca. Transforma la existencia terrena en aventura sideral, y de pronto, o lentamente, según las características de los amantes, desaparece y no hay posibilidades de enterarse de su partida hasta que vuelve el vacío, la nada infinita. Era temprano cuando lo descubrí después de pasiones que me dejaban exhausta si duraban poco o me mataban de aburrimiento si se prolongaban. Sufrí amargamente pensando que padecía una inestabilidad incurable, provocada por la costumbre de mi padre de mudarse todos los años de casa. No importaban la Ley de Reforma Urbana, ni la escasez de viviendas, ni la falta de transporte para mudanzas. Todos los años de mi vida en el seno de la familia fueron una cadena de cambios habitacionales completamente disparatados, que me llevó a llamar casa al único camión sobreviviente en mi pueblo en el período que media entre la desaparición de lo americano y la entrada de lo ruso. Por supuesto, consulté al psicólogo Vidal. Y el diagnóstico fue falta de madurez emocional. La falta de comprensión de las peculiaridades del amor pasión y el amor sentimiento. Era necesario saber distinguir los efectos de la pasión amorosa, devastadora como el fuego, pero breve, saludable incluso en su brevedad, de los sentimientos que requerían sedimentarse con el pasar del tiempo. Llegué a los 40 sin madurez emocional. Es obvio. Porque lo llamado por el psicólogo V8idal amor sentimiento era la acumulación de la fatiga que padecían mis amigas para mantener un hombre en casa. Una tarea ardua para la cual era necesario conjugar la cortesana, la geisha, la doméstica y, después de la emancipación femenina, participar económicamente. Un esfuerzo superior al requerido para merecer el Premio Nóbel, con la sutil diferencia de que los ganadores del Nóbel no podían ni imaginar lo que era enfrentarse a una lavadora Aurika o inventar una comida diariamente en una Isla donde nadie se moría de hambre, pero la ausencia de abundantes productos en el mercado creó el síndrome de la insatisfacción perenne del estómago. Pero esa es la parte vulgarizada por el abuso de las reclamaciones feministas. Me percaté que ni siquiera el problema para mí era el reparto equitativo del trabajo casero, ni la falta de vivienda. Tenía una suerte especial para encontrarme hombres que querían acogerme en sus casas y estaban preparados para ayudar en los menesteres domésticos. Mi gran desafío personal era el amor. Hice innumerables experimentos después de Marcos, acopié información de todas las épocas, observé a mis contemporáneos. Pero nada adelanté. El amor es un enigma. Una coartada frente a la biología para negarnos el animal que somos. Un condicionamiento cultural. La necesidad de fabular frente a la chata realidad. Un gran invento para librarnos del hastío existencial. Una apelación protectora frente a la amenaza perenne de la muerte. Escogí libremente mi opción. Creé mis propios estatutos tomando en cuenta todos los factores comunes que aparecían como causantes de la enfermedad o evaporación. Prohibida la convivencia. Prohibido todo género de dependencia material o económica. Prohibido pretender cambiar al prójimo masculino y convertirlo en lo que no era, ni podía ser. Prohibida la posesión concebida como propiedad. Mi madre calificó mi nueva modalidad de amor en términos muy severos. Eres peor que las putas porque al menos ellas se benefician en algo. Y toda esta locura es fruto de tu vagancia. Para mi madre tener un hombre habitualmente es un trabajo necesario que se compensa con la compañía de los domingos, la visita al hospital si enfermas y la búsqueda de los productos en la bodega después del retiro. Mi padre, sin embargo, estaba gozoso. Esa era la hija que él quería. Ningún cabrón podría hacerle pasar los malos ratos que él le provocó a un largo inventario de mujeres. Y contra la voluntad de mi madre, que al fin había logrado vivir cinco años seguidos en Centro Habana, después de veinte permutas desde Camagüey, cuando las mudanzas se volvieron intermunicipales primero a interprovinciales después, mi padre decidió cambiar la casa para que yo tuviera la habitación propia indispensable, según Virginia Wolf. Claro está que ya yo me había casado y divorciado. Había vivido en concubinato. Y había escrito los más apasionados poemas de amor que se hubieran escrito jamás, jamás publicados por editorial alguna, pero circulaban fotocopias de una punta a otra de la Isla. Existía la leyenda de que estaban censurados y por poco me convierto en una poetisa disidente sin saberlo, cuando de lo que realmente disentía era de todas las mentiras que se producían en nombre del amor. Disfruté enormemente de aquel período de amores sin amarras, postpoemasapasionados. Me sentía estable, dichosa, plena. Y los hombres que pasaban por mi habitación propia fascinados por la ausencia de preguntas, de celos, de discusiones. Alguno pretendió permanecer. Me sorprendí acariciando la idea de que permanecieran. Pero la memoria de la rutina me quitaba entusiasmo inmediatamente. Fue así que conseguí el estado de gracia que supone ser una persona libre. Es decir, una categoría superior a mujer emancipada que cumple doble jornada laboral y además tiene que pagar su parte para convivir con el pitecantropus que de vez en cuando la premia con una erección. No digo que sea un buen ejemplo. Ni hago proselitismo. Es simplemente otra experiencia que evade la soledad y da su justo lugar a la compañía masculina. Mi madre rabiaba porque en ese tiempo fui hasta vanguardia nacional. No podía alegar que era una perdida, una antisocial, alguien sin moral, ni orden. Si hubiera sido una novela la hubiera podido terminar en aquel momento feliz, pero la vida, como proclamaba el programa Contacto, no se detiene, aunque en ocasiones retrocede. Comenzó la hecatombe del este. Los dorados 80 perdieron su brillo y la entrada de los 90 fue la amarga certidumbre de que el futuro no pertenecía a nadie conocido, por el momento.... Entonces apareció Darío.