viernes, 18 de enero de 2013

La repùblica de Josè Martì




Criatura inagotable, eterna y contemporánea, tanto tiempo después de su nacimiento, el 28 de enero de 1853 y de su muerte en campaña, el 19 de mayo de 1895, José Martì tiene mucho que enseñar a los latinoamericanos de hoy empeñados  en unirse como “la plata en las raíces de los andes” cuando un tipo de socialismo autoritario implotò y el capitalismo muestra síntomas de profundo agotamiento.
 Volver sobre sus páginas siempre asombra porque no hay asunto de la naturaleza, la sociedad, lo terreno y lo divino que no haya motivado su interés, pero no hay pasión que supere su amor por Cuba, no sòlo liberarla de la opresión colonial, sino dentro de esa lucha crear las bases para el nacimiento de una república que no repitiera los errores de sus vecinas, del norte y del sur en el Siglo XIX.
Martì, que supo prever los peligros que entrañaba para la región el afán imperial de Estados Unidos, también señaló certero  los defectos de las que llamó dolorosas repúblicas latinoamericanas donde la independencia de España no evitó los males de la colonia, porque  ” quedò la libertad entre los poderosos que no la amaban, o la entendían sòlo para su casta superior; porque la masa pública no conocía la libertad, ni la sabían defender, ni entendía los medios de propagarla y mantenerla porque la mayoría nacional, que es la que asegura la libertad, entendió sòlo de ella el espíritu de independencia contra el extranjero”

El hombre que proclama yo quiero que la primera ley de la República sea  el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre, està pronunciándose por otro tipo de organización social. Diferente a la que ha conocido en las repúblicas  del continente. Quien lo lea con hondura descubrirá que quiere una distribución diferente de las riquezas. Sabe que la opulencia de unos produce desequilibrio y como el Jesús de Nazaret piensa y se lo escribe a su amigo Eligio Carbonell el 10 de enero de 1892:” Este mundo tiene increíbles vilezas, ocasionadas casi todas por el interés. No hay màs modo de salvarse, Eligio, que moderar las necesidades. La sobriedad es la virtud. El que necesita poco es fácilmente honrado”. Y define: “Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos. El progreso no es verdad sino cuando penetra en las masas y es parte de ellas.”
Es un pacifista que organiza una guerra contra el colonialismo porque no le han dejado otra alternativa para procurar con la libertad una República donde el trabajo honrado y la concordia de los elementos diversos produzcan el bienestar de todos.
Todos es su palabra sagrada, y cuando alguien, por mucho que lo respete y admire no entiende esa máxima pelea duro por convencerlo y no se rinde. Antepone por eso a los efectos nefastos del caudillismo durante la Guerra de los diez año-1868-1878- en Cuba y en la de independencia las repúblicas americanas, el principio ecuménico y democrático de con todos y para el bien de todos.
Tiene que bregar duro con muchas incomprensiones de los heroicos guerreros por la independencia, que respeta y quiere con verdadera devoción, pero no alcanzan a entender la inteligencia y el desprendimiento de este hombre màs joven que tiene un concepto renovado de la patria republicana que quiere fundar y de los peligros que le acechan fruto de su pensamiento agudo que avizora y anticipa lo que será el imperialismo para el continente del Bravo a la Patogonia, y sabe que la tarea de gigante que exigen los tiempos no la pueden sostener personas o grupos de personas, sino la nación entera para que sea obra perdurable. Los viejos y los nuevos. Los veteranos guerreros y los bisoños.
Por eso le dice a Rodríguez Otero en 1886: Ni hay hombres màs dignos de respeto que los que no se avergüenzan de haber defendido la patria con honor: ni sujetos màs despreciables que los que se valen de las convulsiones públicas para servir, como coqueta, su fama personal o adelantar, como jugadores, su interés privado.
En una carta a Máximo Gómez fechada en Nueva York, 20 de octubre de 1884, le explica sus preocupaciones ante el celo de los viejos guerreros de monopolizar la guerra que él està organizando: Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento; y cuando en los trajines preparativos de una revolución, màs delicada y compleja que otra alguna, no se muestra el deseo sincero de conocer y conciliar todas las labores, voluntades y elementos que ha de hacer posible la lucha armada, mera forma del espíritu de independencia, sino la intención, bruscamente expresada a cada paso, o mal disimulada de hacer servir todos los recursos de la fe y de guerra que levante el espíritu a los propósitos cautelosos y personales de los jefes justamente afamados que se presentan a capitanear la guerra. ¿què garantías puede haber de que las libertades públicas, único objeto digno de lanzar un país a la lucha, sean mejor respetadas mañana?
En esa misma carta le reclama al general respeto por el trabajo “con mucho dolor” de organizar una nueva hornada de luchadores y le expresa: Domine Ud., General, esta pena, como dominé yo el sábado el asombro y disgusto con que oí un importuno arranque de Ud. y una curiosa conversación que provocó a propósito de él el General Maceo, en la que quiso-¡locura mayor¡ darme a entender que debíamos considerar la guerra de Cuba como una propiedad exclusiva de usted, en la que nadie puede poner pensamiento ni obra sin cometer profanación, y la cual ha de dejarse, si se la quiere ayudar, servil y ciegamente en sus manos. ¡No: no, por Dios- ¿pretender sofocar el pensamiento, aún antes de verse, como se verán Uds. , mañana, al frente de un pueblo entusiasmado y agradecido, con todos los arreos de la victoria? La patria no es de nadie: y si es de alguien, será, y esto sòlo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia.
Ante el General Antonio Maceo defiende sus posiciones con absoluta claridad  en carta del 8 de enero de 1894 cuando ya la guerra està próxima: “Y que es a usted por orgullo y cariño, que ojalà entienda usted, tan grandes como son, digo yo muy naturalmente  todo lo que pienso y quisiera decirlo todo dìa por dìa- porque sin compararme en el valer, me siento uno con usted en la capacidad de morir en el país, y de servirlo con sinceridad, y mejorarlo desde las raíces, y de suprimirme y sufrirlo todo por su servicio- siento en usted un alma gemela. No me diga lisonjero, ni que le digo esto por necesitar ahora de usted para llevar adelante como gloria mía esto que he desenvuelto de manera que sea la obra de todos y no puede ser sin todos.”
Después de  muchos años de aunar voluntades diversas, desde las màs humildes hasta las màs reconocidas, desde 1878, José Martì logra proclamar el 10 de abril de 1892 el Partido Revolucionario Cubano y precisa que  se ha fundado “para poner la república sincera en la guerra, de modo que ya en la guerra vaya, e impere por poder incontrastable, después de la guerra” porque cree que los partidos que duran arrancan de la conciencia pública, “ vienen a ser el molde visible del alma de un pueblo, y su brazo y su voz.” Cuando al año siguiente se produce la elección anual Martì celebra este suceso democrático de elegir a los representantes, la posibilidad de que el que es delgado hoy, puede dejar de serlo mañana y recalca: “La grandeza es esa del partido revolucionario: que para fundar una Republica ha empezado por la República. Su fuerza es esa: que es la obra de todos, da derecho a todos.
En ese mismo texto, Persona y patria, de abril de 1893 Martì expresa: “Tenemos la médula de la República, criada en la médula y el destierro; y los hábitos y el recelo saludable del gobierno republicano” y agrega  “el cubano, indómito a veces por lujo de rebeldía, es tan áspero al despotismo como cortés con la razón. El cubano es independiente, moderado y altivo. Es dueño y no quiere dueños. Quien pretenda ensillarlo, será sacudido.
Como es conocedor profundo de las fuerzas que han movido la historia y conoce el alma humana, en su artículo Los pobres de la tierra, apunta los factores que ha de tener en cuenta la conducción del país: Un pueblo està hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo: de los derechos y opiniones de todos sus hijos està hecho un pueblo y no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos: y el gobierno de un pueblo es el arte de ir encaminando sus realidades, bien sean rebeldías o preocupaciones, por la vía màs breve posible, a la condición única de la paz, que es aquella que no haya un solo derecho mermado.
El 14 de marzo de 1892, cuando sale a la luz el  periódico Patria en Nuestras ideas vuelve sobre la república que quiere fundar: “Se habrá de defender, en la patria redimida, la política popular, en que se acomoden por el mutuo reconocimiento, las entidades que el puntillo o el interés pudieran traer a choque y en la proclamación del Partido Revolucionario Cubana, el 10 de abril de 1892 reitera que la labor de este partido  que organiza la guerra para que “el país, por falta de ordenación oportuna, no atraiga y justifique el arrebato de un caudillo impaciente, con igual daño grave del caudillo y de la república; para componer la guerra, y preparar la victoria, de modo que las aseguren, por el equilibrio de la justicia de los hechos, los factores mismos que por su diversidad y recelos pudieran perturbarla y para procurar que la fundación de la república no caiga en manos incapaces, ni parciales.
Martì que ha conocido en profundidad los sistema políticos de Estados Unidos y América Latina, comprende la importancia imprescindible de la unión y funda un partido para organizar la tarea republicana que se ha propuesto desde la guerra misma, pero aclara en Patria el 30 de abril de 1892: “ La unidad de pensamiento, que de ningún modo quiere decir la servidumbre de la opinión, es sin duda condición indispensable del éxito de todo programa político, y de toda especie de empresa, principalmente de aquellas que por la fuerza, la novedad y la oportunidad del pensamiento se acercan màs al éxito que cuando iban sin otro rumbo que la pasión o el deseo desordenado, que màs perturban que serán los ánimos y alejan que acercan, en un país harto probado y harto razonador para lanzarse a tentativas oscuras que no satisfagan su juicio.” Y define: Abrir al desorden el pensamiento del partido revolucionario Cubano serìa tan funesto como reducir su pensamiento  a una unanimidad imposible en un pueblo compuesto por factores diversos, y en la misma naturaleza humana.
El Socialismo del Siglo XXI tiene en la República soñada por Martì un referente que no debe soslayar.

martes, 15 de enero de 2013

Libros para niños en la cercana Feria




Otra vez se acerca la Feria Internacional del Libro de La Habana. La XXII. Otra vez la Editorial Gente Nueva ha preparado un racimo de obras para los más chicos, los preadolescentes, los jóvenes y en verdad es muy amplio ese diapasón etario desde los pequeñuelos que comienzan a leer hasta los  que ya  leen de corrido, como decían los abuelos.
Justo la escritura para los pequeñuelos es la más difícil y en general los libros que le están destinados, porque como se sabe esas primeras edades requieren de particulares atractivos y también de posibilidades de participar que les entusiasme.
Por eso hay que saludar el que ya estén listos para presentarse en la gran fiesta del libro y la lectura cuatro títulos que pueden resultar seductores para las primeras hornadas de lectores: Musiquito, de Lina de feria,  El espantapájaros, de Olga Navarro, Contar hasta Diez, de Reinaldo Álvarez Lemus y Coloreando Caballos, de Emilio L. Arias Borrego.
Musiquito, de la Colección Tesoro, con ilustraciones de Anabel Alfonso y Gabriela Gutiérrez aproxima a una historia sencilla y de fácil comprensión sobre la amistad entre diferentes: un canario trompetista, un niño, una familia y un gato y sus escenarios y peripecias se pueden colorear mientras se van conociendo.
Musiquito, el canario trompetero, no es muy grande, pero sus ojos están llenos de amor, por eso su música brota cálida como los rayos de un sol refulgente, y fresca como la hierba buena.
En Coloreando Caballos no se trata sólo de colorear diversos tipos de caballos ilustrados por el propio autor, sino de conocerlos porque de forma sintética aparece una información útil de donde vienen los caballos, como se denominan cada una de las partes de su cuerpo, las característicos similares y diferentes según  los lugares de surgimiento y el uso que le dan los terrícolas en sus vidas. Pero también incluye a los caballos mitológicos,- centauro. Pegaso, unicornio-, y una lista de jinetes famosos.

PEGASO. Caballo alado de la mitología griega, hijo de Poseidón, dios del mar, y de la divinidad Medusa. Fue domado por Belerofonte, a quien acompañó en sus aventuras contra las amazonas y la Quimera.

Si en Musiquito y Coloreando caballos existe la posibilidad de poner en acción los lápices de colores, en El espantapájaros está la de aprender canciones sin desentonar, porque es una historia que incluye letras y música con las partituras al alcance de los ojos para que padres, maestros o amigos u otros niños que estudian música las puedan echar a volar.
Tengo una casa de cristal
Tilín tilàn tilín tilàn
Y sus paredes suena
Tilín tilàn tilín tilàn
Puedo mirar al cielo
Acostada en mi cama
Y asomarme al paisaje
Sin abrir la ventana
Cuando  la lluvia cae
Tilín tilàn
Siento mil campanillas
Sonando igual
Y cuando el sol calienta
Me hace pensar
Que mi casa es un huevo
Que han puesto a  asar
Tilín tilan tilín tilan
Tilín tilín tilan tilan
Asi suena mi casa de cristal

Pero tanto El espantapájaros como Contar hasta diez tienen un encanto adicional: las muy peculiares, hermosas y artísticas ilustraciones de Raúl Martínez, cuya obra le ha consagrado como uno, si no, el más significativo ilustrador de libros para niños y jóvenes.
Las ilustraciones de contar hasta diez son particularmente imaginativas partiendo de la figura de los números reproducidas con las bondades de plasticidad que ofrece la imagen de un payaso. A ese verdadero regalo visual se añade la gracia y el ingenio de los poemas de Reinaldo Álvarez, multipremiado autor que sabe aprovechar  las posibilidades de la escritura, la música y el teatro para lograr una obra con la que fácilmente se identifican los pequeños.
El uno
El uno se aburre
No sabe que hacer
Nadie lo visita
Ni juega con èl
Y trenza los pies
Soñando algún día
Llegar a ser diez.
Esta pequeña muestra de lo que podrán disfrutar los niños con los libros pensados para que ellos se diviertan y tengan la posibilidad de participar es sòlo una hendija que nos permita avizorar lo que aparecerá cuando se abran las puertas de la cercana Feria Internacional de Libro de La Habana en febrero próxima Habrá mucho más y será avisado.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tendriamos tanto que hacer para convertir este univeros hermoso que nos ha tocado en un sitio amable. Y podemos hacerlo aunque tantos nos quieran convencer de que estamos condenados a la prehistoria que todavia vivimos. Elementales, primitivos, todavia somos los y las terrìcolas como si continuàramos viviendo en la cueva a pesar de redes electrònicas, telefònos mòviles y viajes siderales, sin enterarnos que el mundo es ancho y nuestro si verdaderamente llegamos a compartir acciones para mejorarlo.Que el 2013 sea un tiempo de propònernoslo para que los parabienes que nos deseamos tengan sentido. Felicidades para los que estàn dispuestos.

martes, 20 de noviembre de 2012

Cambios y confusiones







Vueltas hacia aqui, vueltas hacia allá.  Todo se mueve, pero,  cambia? El mundo parece involucionar a pesar del notable desarrollo ciéntifico técnico. Quién le iba a decir a Sócrates que el mayor conocimiento no está estrictamente relacionado con la virtud. Ni Sócrates ni mi abuela Catuca, que vivió cien años, podrían imaginar que cuando los terrícolas tuvieran tantas cosas buenas a su favor, tantas posibilidades de conocerse mejor, de intercambiar sus experiencias, de mejorar su salud seguirían empeñados en usar la violencia para destruir lo que construyen y lo que levantaron  antiguas civilizaciones. Lo sucesos en oriente medio consternan, el poder de la industria armamentista provoca indignación, la crisis económica para los no ricos.- la mayoría-demuestra la imbecilidad de un sistema que ya no tiene el más mínimo respeto por la existencia humana. Es increible que los ricos, los bancos, los grandes monopolios de fabricación de armas se enriquezcan mientras se reducen las posibilidades de bienestar para una gran parte de la humanidad. Y todavia desde Miami y dentro de Cuba, gentes sin escrúpulos insisten en que esa es la propuesta de desarrollo alegando los defectos e ineficiacias que el socilismo ha padecido a causa del asedio, el ataque constante, la agresión económica y el arduo empeño de intentar otra forma de organizar la sociedad en función de que sus beneficios cubran a todos. Nada más hay que ver la enconada y sucia guerra contra Chavez en Venezuela, Evo en Bolivia, Correo en Ecuador que no hicieron una Revolución con las armas sino con los propios medios de la democracia burguesa. Sobre Cuba cae el mayor peso del acoso. Mira que han cambiado formas, medias, maneras para el trabajo y la producción, mira que han aumentado las posibilidades de aprovechar las leyes económicas universales en función de mejores resultados productivos, pero no parecen suficientes para los que quieren ver a Cuba negándose a si misma, plegada a intereses espurios. Por supuesta que ninguna intención de cambio se verifica de la noche a la mañana, la pruena mejor es la propia historia de los terricolas que como civilización dan vueltas para acá y para allá sin que se logren producir verdaderos cambios, de lo cual tiene que Cuidarse Cuba también ante  las tendencias soterradas, silenciosas, de quienes no apuestan a los cambios y las abiertas que proponen otra Cuba al estilo de Miami. Cuando una lee ciertos analisis de una supuesta izquierda cubana se horroiza por la poca profundidad y seriedad de sus argumentos, en los cuales rencores, frustraciones, o egos desmedidos impiden el discernimiento indispensable para los tiempos que se viven  y lo peor intentan borrar, negar las realizaciones sociales verdaderas en el país, desdeñar lo conseguido para presuntamente partir de cero en sus aspiraciones. Pero ni desde el gobierno, ni desde el partido, ni desde la prensa se libra la batalla que requieren estos días para impedir que la confusión arrastre en su corriente a ingenuos o desconcertados porque es necesario llevar a la gente más y mejores aclaraciones desde lo económico a las ideas que lo sustenta. Hay que darles mucha vueltas al asunto de los cambios para que estos logren transformar en realidad concepciones obsoletas, pero también para que la vieja mentalidad fracturada por la Revolución en el 59 no tenga espacio en las perpectivas del bienestar nacional.

jueves, 30 de agosto de 2012

Delirio estival


Duro verano, de calores y dudas húmedas
intenso entre los torbellinos desatados
y el viejo apego a confiar en los amaneceres
confusos ante las locas aspiraciones
empeñadas en destruir los arrecifres protectores
con las inundaciones del retorno
socavadoras, más allá del litoral, en lo profundo
de la ruta y los sueños

lunes, 14 de mayo de 2012

Cambios


No hay que ser perspicaz analista político, ni especialista en economía para percatarse de que el mundo necesita profundos cambios de los cuales no sólo depende el bienestar futuro, sino la sobrevivencia misma de la especie humana a largo plazo.
Los intentos de socialismo, boicoteados desde sus mismos orígenes por los partidarios del capital y el libre mercado, y por la dificultad probada que sufren los terrícolas de trascender los límites estrechos  del bien propio para ampliarlo al bien común,- que también condiciona el particular aunque no se pueda apreciar a simple vista- implotò en el este europeo sin permitirse una reinvención creativa del propósito de justicia social que lo animó y parcialmente consiguió.
Pero la vuelta al capitalismo salvaje de los países ex socialistas europeos ni convirtió al mundo en un mejor lugar de infinitas posibilidades para todos como reza la propaganda de los ideólogos de la libre empresa, ni produjo el enriquecimiento generalizado que los ingenuos ciudadanos esperaban del sésamo ábrete capitalista, sino que ocasionó un mundo unipolar, de base absolutamente feudal donde un gran rey totalitario y tiránico, los Estados Unidos, hace lo que le vienen en gana y las otras presuntas potencias se convierten en sus vasallos y los países pobres en sus siervos de la gleba, dicho en términos sintéticos y sencillos.
Mucho más temprano de lo que se esperaba por los agoreros profetas del fracaso socialista surgieron movimientos en América Latina empeñados en convertir el descontento popular en victoria en las urnas a favor de la justicia social dentro de la propia democracia burguesa, y rápidamente encontraron una oposición feroz de las burguesías nacionales apoyadas por supuesto por Estados Unidos que propiciaron sucesos como el frustrado golpe de estado a Chávez en Venezuela y el efectivo golpe de estado a Celaya en Honduras, por citar sólo dos ejemplos notorios.
Desde la desaparición de la Unión Soviética y el  llamado campo socialista este europeo, China y Viet Nam, en Asia, sin abandonar la aspiración socialista acudieron a la inversión externa, a liberalizar el mercado, a flexibilizar los mecanismos económicos internos para intentar un desarrollo dentro de las crueles reglas del juego que establece  el capitalismo global, en el interés de emularlo en la acumulación de bienes y riquezas que luego podrían tener una distribución menos desigual entre sus numerosas poblaciones, en lo que se podría calificar de una especie de capitalismo controlado por el Partido Comunista.
Cuba, con menos posibilidades de recursos naturales, una isla bajo asedio de un enemigo 200 veces mayor, frecuentada por desastres naturales, se propuso salvar las conquistas del socialismo en los 90, abrió puertas a la inversión extranjera de manera controlada, apostó al turismo, al libre mercado campesino interno y otras modalidades de trabajo por cuenta propia con la mesura a que obliga tener en contra un capital cubano en el exilio dispuesto, con la ayuda de la política estadounidense contra Cuba, a zamparse el país tan pronto tengan una oportunidad, lo cual no niega, para no ser absoluta, que existan cubanos con capital en el exilio sin tan siniestras pretensiones.
Pero esos cambios obligados por las circunstancias tuvieron más en cuenta los factores exteriores que los interiores en la urgencia de obtener financiamiento rápido para la elemental sobrevivencia del país. Luego, el triunfo de Chávez,  la creación del Alba, la configuración de un panorama más beneficioso en América Latina contribuyeron a aliviar ciertas tensiones pero siguieron relegadas las fuerzas productivas del país que podían tener un mayor protagonismo en darle un vuelco a la producción de bienes para el consumo imprescindible- y la exportación incluso- a partir de tomar en cuenta en puridad de términos a los productores de los diversos recursos para el bien común..
Ahora se hacen esfuerzos, se ensayan diversas fórmulas para reactivar la economía, vuelven aproducirse aciertos y errores como ocurre en cualquier empeño, pero no se hace suficiente énfasis en la produción coooperativa, ni en buscar maneras de que la histórica concepción del poder vertical se vaya transformando en poder horizontal, lo que equivale a hacer responsables en verdad a los ciudadanos, con la participación en la toma de decisiones y en la solución de los problemas existentes desde los microuniversos productivos o de servicios a los macreo. Ese es el cambio sobre el que más se debería insistir, a sabiendas que incluye transformar la mentalidad de los que dirigen y los que debn aprender a autodirigirse. Es algo que ningún sistema de organización de los terrícolas ha conseguido, porque también es más cómodo seguir lo que dicen otros que asumir la parte que toca a cada cual y después culpar a los que decidieron por lo que no salió bien.
El mundo está obligado a cambiar o seguirán los retrocesos que se observan hoy y amenzan a la existencia de la especie, pero Cuba tiene condiciones y posibilidades de proponerse cambios que establezcan otra dinámica diferente a las prácticadas y que ya han demostrado su ineficacia en el capitalismo y en los intentos de socialismo. Y habrá que seguir profundizando en el asunto.

martes, 24 de abril de 2012

Camino a Magarabomba

EXPLORACIÓN O INVOLUCRAMIENTO
CON EL SUJETO DE ESTUDIO
(Fragmento La posible eternidad de Catuca)

Soy Tito. No, no se asuste. Catuca avisò a Mamanantuabo que esperaba una visita  importante  de La Habana y que todo el que pasara por el crucero, si veía a una mujer con tipo de gente extraña, preguntara y si era la visitante esperada, la auxiliáramos. Imagínese, Catuca para nosotros es la prenda mas preciada, así que seré  yo el que obtenga el premio.
¡Bendita Catuca¡, pensé y aliviada de todos los temores monté  en la moto de Tito. No tenìa memoria  del tiempo que había transcurrido desde mi última noche plena, porque aunque los apagones en La Habana no habían disminuido, nunca volví a subir a la azotea. Sin Pancho Miguel no tenìa sentido. Por otra parte, la carencia de transporte había impedido mis excursiones a la finca de los Mir Odoun en Punta Brava. Pero me estremecí como si estuviera a punto de un orgasmo mirando aquel reguero de estrellas en el cielo, sin competidores, porque la luz de la moto de Tito apenas alcanzaba para sortear los baches, mientras gritaba y gesticulaba contándome las cosas de la Doña, el escándalo reciente de su cumpleaños, para el cual presentó un espectáculo de cabaret, con unas mujeres pintarrajeadas que después se pudo saber no eran tales mujeres sino amigos de uno de sus parientes, que anda en sentido contrario, ¿usted me comprende?.
 Reí a carcajadas para susto de Princesa que se había dormido de pura fatiga, imaginando el revuelo pero sorprendida por el atrevimiento de Catuca. La fascinación por el cabaret era uno de los tantos misterios que rodeaba su vida,  pues nadie había podido dilucidar como persona tan ponderada y decente, aunque muy enérgica, aseguraba Tito, podía admirar y codearse con un ambiente que nada tenia en común con su larga vida de estudiosa, sus afanes literarios y su vocación de promotora cultura. En la comarca, desde tiempos remotos, se comentaba que esa era una influencia perversa de París, ciudad que la había fascinado desde su infancia, y, como a su bisabuelo, le había reblandecido la mollera, la hipófisis y el hipotálamo, porque Catuca, con toda su apariencia de adustez y seriedad nunca había vivido como una persona de esas que llaman normal..
 Pero a pesar de su pasión por el cabaret hasta ahora no se le había ocurrido invitar a la tertulia inaugurada por el bisabuelo Narciso Jacinto ninguna figura de ese escenario, de ahí que esa intención justo con la entrada del nuevo milenio y con su centenario, podía ser una influencia perversa del programa televisivo De la gran escena que a Catuca le encantaba, pero de todos modos despertó sospechas en la familia en lo relativo a que en su cabeza se estuvieran produciendo los primeros síntomas de incapacidad para las diferenciaciones, al punto de haberle enviado una invitación muy gentil a Juana Bacallao,  lo cual, de saberlo Rufo Caballero, pensé yo, uno de los pocos críticos sobreviviente del vendaval de los años 90, habría sido llamado como un acto de asunción de la postmodernidad, palabrita que según Catuca, informada por su biznieta María Candela, de las mas novísimas valoraciones filosóficas de la época, no era mas que un travestismo de la decadencia de una especie ignorante todavía de sus verdaderas posibilidades y limitaciones, concepto que  me precisó cuando ya se habían iniciado nuestro perenne diálogo.
Su biznieta María Candela había aportado otro enigma a la entrada del tercer milenio de la era cristiana, según incluía Tito en su prolija información que a falta de grabadora, yo trataba de retener en mi memoria. A pesar de la complicidad que siempre había existido entre ambas no le había comentado nada sobre aquel asunto que tanto diò que hablar, insistía mi narrador particular con picardía.. En realidad, aunque Catuca había apoyado a María Candela en su maternidad en solitario, se decía que ni la mismísima Catuca sabia cómo se habìa originado aquel bulto,  aunque  nada preguntó en la comprensión de que María Candela guardaba el secreto por alguna razón muy poderoso y todavía a mi llegada el secreto se mantenía.